Inmaculada

Todos tenemos instantes que quisiéramos preservar en la memoria. Atisbos de plenitud, efímeras caricias de empatía, danzantes de cristal precipitándose por escalinatas de templos de sacrificio. La realidad no gusta de lo perfecto. Por eso te mitifico y te preservo, ciudadana de todos mis versos, inmaculada.

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