A veces quisiera volver a los viejos días:
Intoxicado hasta no poder sostenerme en pie, drogado con blackouts de 36 o más horas. Borrar los días de mi existencia. Quisiera volver a los días en los que el sexo no era relativo al amor, en los que la existencia era sencilla. Solo una inhalación, una pastilla, o lo que hubiese dictado el momento.
Más ya no soy quien era, pero, a pesar de las décadas, aún no sé quién soy.
