Ignominia

No debería haber ignominia en el amor.

Estoy cansado del “amor” que exige renunciar a uno mismo. Nada bueno puede venir de renunciar a nuestro ser y a ser nuestra prioridad número uno. No se da lo que no se tiene. El amor que dámos, su calidad y su intensidad se impulsan desde el otro, pero su potencia viene de nuestra capacidad individual de amar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.