Las justificaciones rebuscadas de quien me hizo daño: “pues deberías de preguntarte que responsabilidad tienes por involucrarte con gente así”. Mi respuesta: por pendejo. Me imagino que hay que ser un ojete desde el principio para ahorrarse estos intentos de revictimizarlo a uno. Así se comporta a quién le dí todo y jamás fue suficiente. No me merecía.
